{"id":46,"date":"2025-02-12T16:38:19","date_gmt":"2025-02-12T16:38:19","guid":{"rendered":"https:\/\/publicaciones.4gatos.es\/historiabadajoz\/?post_type=chapter&#038;p=46"},"modified":"2025-02-12T16:38:19","modified_gmt":"2025-02-12T16:38:19","slug":"siglo-xviii-y-comienzos-del-siglo-xix","status":"publish","type":"chapter","link":"https:\/\/publicaciones.4gatos.es\/historiabadajoz\/chapter\/siglo-xviii-y-comienzos-del-siglo-xix\/","title":{"raw":"Siglo XVIII y comienzos del siglo XIX","rendered":"Siglo XVIII y comienzos del siglo XIX"},"content":{"raw":"<h5>El dif\u00edcil inicio de siglo<\/h5>\r\nTras la Guerra de Secesi\u00f3n de Portugal en el siglo XVII, Badajoz a\u00fan conservaba las huellas de un conflicto que se alarg\u00f3 durante 28 a\u00f1os y que empezaba poco a poco a curar sus heridas, teniendo como protagonista de esta mejor\u00eda al obispo Mar\u00edn de Rodezno, quien contribuy\u00f3 a la realizaci\u00f3n de numerosas obras. Sin embargo, en 1701 estallar\u00eda la Guerra de Sucesi\u00f3n, que tendr\u00eda nuevamente a la ciudad como triste protagonista de nuevos sitios, bombardeos y arrasamientos, sin contar con la pesada carga de alojar a las tropas en la ciudad. Hasta 1713, fecha en que cesaron las hostilidades, Badajoz tuvo que vivir entregada a la actividad b\u00e9lica, presentando un estado lamentable.\r\n<h5>La poblaci\u00f3n<\/h5>\r\nPrueba del da\u00f1o que caus\u00f3 las prolongadas guerras en la ciudad fue la p\u00e9rdida de poblaci\u00f3n. En 1717, Badajoz contaba con 7.200 vecinos, aproximadamente 2.800 vecinos menos que un siglo antes. Muchas personas decidieron emigrar a lugares donde no estuvieran en peligro ni sus vidas ni sus pertenencias, adem\u00e1s de poder arruinarse con los saqueos y el alojamiento de tropas en sus viviendas.\r\n\r\nA pesar de esto, la poblaci\u00f3n aument\u00f3 durante todo el siglo XVIII favorecida por la ausencia de conflictos armados y epidemias, adem\u00e1s de conseguir desarrollar un creciente y pujante comercio. A mediados de siglo, exist\u00edan numerosas viviendas y solares abandonados desde la Guerra de Sucesi\u00f3n, obligando el Ayuntamiento a sus propietarios ocuparlas bajo pena de expropiaci\u00f3n, debido a la necesidad cada vez mayor de viviendas donde alojar a los vecinos. Y es que en 1787, Badajoz contaba ya con 12.000 vecinos, 5.000 m\u00e1s que setenta a\u00f1os antes.\r\n<h5>La sociedad de la \u00e9poca<\/h5>\r\nLa sociedad del Setecientos que habita Badajoz apenas hab\u00eda modificado su estructura con respecto a las etapas anteriores. Segu\u00eda estando fuertemente estamentada, con la nobleza y el alto clero como las clases privilegiadas y poseedoras del poder econ\u00f3mico y social. La clase media, o el Tercer Estado, era una amplia mayor\u00eda, dedicada principalmente a los trabajos agr\u00edcolas. Exist\u00edan tambi\u00e9n grupos marginales, conformados por pobres, gitanos y esclavos. Un instrumento de capital importancia para conocer la sociedad son las respuestas al Catastro de Ensenada, de 1752.\r\n\r\n<span style=\"text-decoration: underline;\">La nobleza<\/span>. La nobleza, que en una relaci\u00f3n elaborada por el Ayuntamiento en 1775 inclu\u00eda a 60 personas de esta condici\u00f3n, sigui\u00f3 siendo el grupo dominante. Basaba su poder en la propiedad de la tierra y en el control de las principales instituciones. Sin embargo, nuevos gobernantes educados bajo los presupuestos de la Ilustraci\u00f3n tratar\u00edan de poner en marcha, no sin grandes dificultades, los proyectos reformistas del momento.\r\n\r\n<span style=\"text-decoration: underline;\">El clero<\/span>. A mitad de siglo, seg\u00fan el Catastro de Ensenada, exist\u00edan en Badajoz 180 eclesi\u00e1sticos seculares y 262 regulares distribuidos en cinco conventos y dos colegios, adem\u00e1s de 229 religiosas pertenecientes a 8 conventos m\u00e1s, de tal manera que el estamento eclesi\u00e1stico supon\u00eda un porcentaje nada despreciable del 7% de la poblaci\u00f3n total.\r\n\r\n<span style=\"text-decoration: underline;\">El estado llano<\/span>.\u00a0La mayor parte de la poblaci\u00f3n de Badajoz se integraba en el estamento de los no privilegiados o estado llano, formado por un reducido grupo de grandes y medianos propietarios, una peque\u00f1a representaci\u00f3n de funcionarios, comerciantes, hombres de negocio, artesanos y una gran masa de jornaleros agr\u00edcolas, peones, criados y marginados. Badajoz es por definici\u00f3n una ciudad agr\u00edcola porque la mayor parte de su poblaci\u00f3n activa se ocupa en el sector primario (60% seg\u00fan el Catastro).\r\n\r\nLos jornaleros, campesinos sin tierra, eran mayor\u00eda en la poblaci\u00f3n activa, y representaban las tres cuartas partes de la poblaci\u00f3n empleada en la agricultura. Los artesanos siguieron trabajando dentro de los estrechos m\u00e1rgenes que les impon\u00eda la organizaci\u00f3n gremial bajo el control del Ayuntamiento.\r\n\r\nSobresalen por su actividad los alba\u00f1iles, carpinteros y cerrajeros. Estos grupos formaban un sector peque\u00f1o, orientado b\u00e1sicamente a satisfacer la demanda local. Los funcionarios locales y estatales que conforman el sector servicios est\u00e1n tambi\u00e9n presentes en la ciudad, en una proporci\u00f3n que igualaba a\u00a0 los comerciantes, quedando el resto repartido entre los profesionales liberales, sanitarios, transportistas, maestros, etc. Una presencia habitual en Badajoz era la de los militares, tanto de alta como de baja graduaci\u00f3n, durante todo el periodo moderno.\r\n\r\n<span style=\"text-decoration: underline;\">Los marginados<\/span>. Una de las minor\u00edas \u00e9tnicas que sufri\u00f3 la marginaci\u00f3n del resto de la sociedad fue la etnia gitana. Hacia 1788 representaba el 1,5% de la poblaci\u00f3n de Badajoz. Cinco a\u00f1os antes, una Pragm\u00e1tica de Carlos III pretendi\u00f3 su integraci\u00f3n forzada, oblig\u00e1ndoles a renunciar a sus costumbres y cultura. Y junto a los gitanos, los esclavos (muy escasos ya), los pobres y vagabundos conformaron los marginados de una sociedad injusta y nada igualitaria.\r\n<h5>Visitas Reales<\/h5>\r\nEl 19 de enero de 1729 tuvo lugar el doble enlace entre los hijos y herederos de la corona portuguesa con los de la corona espa\u00f1ola. El pr\u00edncipe del Brasil, Jos\u00e9 de Braganza, cas\u00f3 con la infanta espa\u00f1ola Mar\u00eda Ana Victoria, mientras que el Pr\u00edncipe de Asturias, futuro Fernando VI, cas\u00f3 con B\u00e1rbara de Braganza. La entrega de los respectivos c\u00f3nyuges tuvo lugar en un puente construido a tal efecto sobre el r\u00edo Caya. Dos d\u00edas despu\u00e9s se celebr\u00f3 la boda entre Fernando y B\u00e1rbara en la Catedral de Badajoz.\r\n\r\n50 a\u00f1os despu\u00e9s, en 1777, Ana Victoria, ahora Reina Madre de Portugal, lleg\u00f3 a Badajoz en su viaje hacia Madrid, para visitar a su hermano, Carlos III. Esta visita qued\u00f3 registrada en la cr\u00f3nica que Leonardo Hern\u00e1ndez Tolosa realiz\u00f3 durante aquellos a\u00f1os sobre Badajoz.\r\n<h5>Servicios P\u00fablicos de la ciudad<\/h5>\r\nDurante el siglo XVIII Badajoz cont\u00f3 con los hospitales de la Concepci\u00f3n, de la Cruz y de la Piedad, que a mediados de siglo se fundieron en la nueva Casa de los Ni\u00f1os Exp\u00f3sitos, Hu\u00e9rfanos y Desamparados, a los que se uni\u00f3 a finales del siglo el Hospital de San Sebasti\u00e1n. Tambi\u00e9n exist\u00edan hornos para la cocci\u00f3n de pan, molinos harineros, almacenes de trigo, carb\u00f3n, nieve (tra\u00edda de los neveros de Gredos hasta villar del Rey), hielo y sal. La venta de vino era gestionada por el propio Ayuntamiento, quien otorgaba las licencias a los vendedores autorizados para ejercer la venta.\r\n\r\nPr\u00e1cticamente toda la actividad econ\u00f3mica estaba regulada mediante las ordenanzas municipales. En el caso de las de 1767, regulaban toda la actividad del concejo, qui\u00e9nes pod\u00edan ejercer las distintas actividades, qu\u00e9 autoridades exist\u00edan, qu\u00e9 multas ten\u00edan los infractores, etc.\r\n\r\nComo ejemplo, la actividad de la pesca en el r\u00edo Guadiana, que estaba fuertemente regulada, de tal forma que no se permit\u00eda la pesca en d\u00edas de diario, salvo a los eclesi\u00e1sticos y \u201cpersonas de distinci\u00f3n\u201d.\r\n<h5>Comienza el XIX<\/h5>\r\nEl siglo XIX fue un siglo de muchos contrastes, con guerras, alzamientos, reyes en Badajoz, pronunciamientos republicanos, un rey abandonando Espa\u00f1a por Badajoz harto de los espa\u00f1oles, un escritor abandona Espa\u00f1a por Badajoz harto de la vida\u2026 y termina con muchos pacenses en una guerra que ni les va ni les viene. Que empieza con una muralla que la defiende, y termina con el Ayuntamiento pidiendo que se tirara. La primera solicitud en tal sentido, realizada en 1881, fue elevada por el Ayuntamiento de la ciudad\r\n<h5>Guerra de las Naranjas<\/h5>\r\nSu origen hay que buscarlo en 1800, cuando mediante el Segundo Tratado de San Ildefonso se reafirm\u00f3 la alianza de Espa\u00f1a con la Francia napole\u00f3nica, que condujo a la guerra contra Portugal, aliada de Inglaterra. Habi\u00e9ndose negado Portugal a cerrar sus puertos a los barcos ingleses, Francia presion\u00f3 a Espa\u00f1a para que procediera a la invasi\u00f3n del pa\u00eds vecino. De esta manera, el 27 de febrero de 1801 se declar\u00f3 la guerra; en mayo, un ej\u00e9rcito de 25.000 hombres al mando de Manuel Godoy, invade Portugal.\r\n\r\nBadajoz jug\u00f3 en este conflicto el papel de base principal de operaciones del ej\u00e9rcito espa\u00f1ol, pero sin que su fortificaci\u00f3n interviniera ni sufriera ning\u00fan tipo de ataque. En Espa\u00f1a esta confrontaci\u00f3n fue llamada \u201cGuerra de las Naranjas\u201d por un ramo de naranjo que cort\u00f3 Godoy en el foso de Elvas y envi\u00f3 a la reina, quien junto al monarca se encontraba en Badajoz\r\npasando revista a las tropas.\r\n\r\nEsta corta guerra hispano-lusa se sald\u00f3 con la cesi\u00f3n a Espa\u00f1a de Olivenza y T\u00e1liga, y con el cierre de los puertos lusos a los barcos de guerra brit\u00e1nicos. A cambio, Carlos IV garantiz\u00f3 la integridad territorial de Portugal. El armisticio se llam\u00f3 \u201cTratado de Badajoz\u201d por firmarse aqu\u00ed el seis de junio de 1801.\r\n<h5>La Guerra de la Independencia.\u00a0Causas<\/h5>\r\nComo consecuencia del \u201cTratado de Fontainebleau\u201d de 1807 en que se negoci\u00f3 el reparto de Portugal entre franceses y espa\u00f1oles, Napole\u00f3n encontr\u00f3 la oportunidad para colocar estrat\u00e9gicamente sus ej\u00e9rcitos en Espa\u00f1a ampar\u00e1ndose en el obligado paso a trav\u00e9s del pa\u00eds para ocupar Portugal. Tras la marcha de la Familia Real espa\u00f1ola a Francia, el 2 de mayo el pueblo madrile\u00f1o se levant\u00f3 contra la dominaci\u00f3n extranjera, incitando a toda la naci\u00f3n a un alzamiento contra los franceses. De esta manera se iniciaba la Guerra de la Independencia.\r\n\r\nUna vez m\u00e1s, Badajoz jugar\u00eda su ya tradicional papel de plaza fuerte y paso obligado para cualquier movimiento de tropas entre ambos pa\u00edses. Pero debido al sistema defensivo que la ciudad hab\u00eda ido perfeccionando a lo largo del siglo anterior -baluartes, fosos, hornabeque, fuertes exteriores, as\u00ed como cuarteles y polvorines- Badajoz era una ciudad bien defendida. Sin embargo fue conquistada por dos veces durante esta guerra. Algo que no hab\u00eda sucedido ni volver\u00eda a suceder con sus murallas intactas.\r\n\r\n<span style=\"text-decoration: underline;\">Inicios<\/span>. Tambi\u00e9n en Badajoz se vivieron d\u00edas turbulentos al inicio de la guerra. El Gobernador Militar de la ciudad, el Conde de la Torre del Fresno fue acusado de afrancesado y muerto por una muchedumbre que hab\u00eda tomado las armas el 30 de mayo de 1808. Sin embargo, a comienzos de 1810 todas las condiciones parec\u00edan favorables al ej\u00e9rcito napole\u00f3nico, que se hab\u00eda apoderado de Andaluc\u00eda y de buena parte del sur de Extremadura; parec\u00eda que la conquista de Portugal ser\u00eda pronto una realidad.\r\n\r\nUn a\u00f1o despu\u00e9s, a principios de 1811 el general franc\u00e9s Jean de Dieu Soult parti\u00f3 desde Sevilla hacia Extremadura, con objeto de atacar y tomar las plazas fuertes de la frontera. Conquist\u00f3 Olivenza y a finales de enero siti\u00f3 Badajoz, cuya guarnici\u00f3n estaba al mando del general Rafael Menacho.","rendered":"<h5>El dif\u00edcil inicio de siglo<\/h5>\n<p>Tras la Guerra de Secesi\u00f3n de Portugal en el siglo XVII, Badajoz a\u00fan conservaba las huellas de un conflicto que se alarg\u00f3 durante 28 a\u00f1os y que empezaba poco a poco a curar sus heridas, teniendo como protagonista de esta mejor\u00eda al obispo Mar\u00edn de Rodezno, quien contribuy\u00f3 a la realizaci\u00f3n de numerosas obras. Sin embargo, en 1701 estallar\u00eda la Guerra de Sucesi\u00f3n, que tendr\u00eda nuevamente a la ciudad como triste protagonista de nuevos sitios, bombardeos y arrasamientos, sin contar con la pesada carga de alojar a las tropas en la ciudad. Hasta 1713, fecha en que cesaron las hostilidades, Badajoz tuvo que vivir entregada a la actividad b\u00e9lica, presentando un estado lamentable.<\/p>\n<h5>La poblaci\u00f3n<\/h5>\n<p>Prueba del da\u00f1o que caus\u00f3 las prolongadas guerras en la ciudad fue la p\u00e9rdida de poblaci\u00f3n. En 1717, Badajoz contaba con 7.200 vecinos, aproximadamente 2.800 vecinos menos que un siglo antes. Muchas personas decidieron emigrar a lugares donde no estuvieran en peligro ni sus vidas ni sus pertenencias, adem\u00e1s de poder arruinarse con los saqueos y el alojamiento de tropas en sus viviendas.<\/p>\n<p>A pesar de esto, la poblaci\u00f3n aument\u00f3 durante todo el siglo XVIII favorecida por la ausencia de conflictos armados y epidemias, adem\u00e1s de conseguir desarrollar un creciente y pujante comercio. A mediados de siglo, exist\u00edan numerosas viviendas y solares abandonados desde la Guerra de Sucesi\u00f3n, obligando el Ayuntamiento a sus propietarios ocuparlas bajo pena de expropiaci\u00f3n, debido a la necesidad cada vez mayor de viviendas donde alojar a los vecinos. Y es que en 1787, Badajoz contaba ya con 12.000 vecinos, 5.000 m\u00e1s que setenta a\u00f1os antes.<\/p>\n<h5>La sociedad de la \u00e9poca<\/h5>\n<p>La sociedad del Setecientos que habita Badajoz apenas hab\u00eda modificado su estructura con respecto a las etapas anteriores. Segu\u00eda estando fuertemente estamentada, con la nobleza y el alto clero como las clases privilegiadas y poseedoras del poder econ\u00f3mico y social. La clase media, o el Tercer Estado, era una amplia mayor\u00eda, dedicada principalmente a los trabajos agr\u00edcolas. Exist\u00edan tambi\u00e9n grupos marginales, conformados por pobres, gitanos y esclavos. Un instrumento de capital importancia para conocer la sociedad son las respuestas al Catastro de Ensenada, de 1752.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\">La nobleza<\/span>. La nobleza, que en una relaci\u00f3n elaborada por el Ayuntamiento en 1775 inclu\u00eda a 60 personas de esta condici\u00f3n, sigui\u00f3 siendo el grupo dominante. Basaba su poder en la propiedad de la tierra y en el control de las principales instituciones. Sin embargo, nuevos gobernantes educados bajo los presupuestos de la Ilustraci\u00f3n tratar\u00edan de poner en marcha, no sin grandes dificultades, los proyectos reformistas del momento.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\">El clero<\/span>. A mitad de siglo, seg\u00fan el Catastro de Ensenada, exist\u00edan en Badajoz 180 eclesi\u00e1sticos seculares y 262 regulares distribuidos en cinco conventos y dos colegios, adem\u00e1s de 229 religiosas pertenecientes a 8 conventos m\u00e1s, de tal manera que el estamento eclesi\u00e1stico supon\u00eda un porcentaje nada despreciable del 7% de la poblaci\u00f3n total.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\">El estado llano<\/span>.\u00a0La mayor parte de la poblaci\u00f3n de Badajoz se integraba en el estamento de los no privilegiados o estado llano, formado por un reducido grupo de grandes y medianos propietarios, una peque\u00f1a representaci\u00f3n de funcionarios, comerciantes, hombres de negocio, artesanos y una gran masa de jornaleros agr\u00edcolas, peones, criados y marginados. Badajoz es por definici\u00f3n una ciudad agr\u00edcola porque la mayor parte de su poblaci\u00f3n activa se ocupa en el sector primario (60% seg\u00fan el Catastro).<\/p>\n<p>Los jornaleros, campesinos sin tierra, eran mayor\u00eda en la poblaci\u00f3n activa, y representaban las tres cuartas partes de la poblaci\u00f3n empleada en la agricultura. Los artesanos siguieron trabajando dentro de los estrechos m\u00e1rgenes que les impon\u00eda la organizaci\u00f3n gremial bajo el control del Ayuntamiento.<\/p>\n<p>Sobresalen por su actividad los alba\u00f1iles, carpinteros y cerrajeros. Estos grupos formaban un sector peque\u00f1o, orientado b\u00e1sicamente a satisfacer la demanda local. Los funcionarios locales y estatales que conforman el sector servicios est\u00e1n tambi\u00e9n presentes en la ciudad, en una proporci\u00f3n que igualaba a\u00a0 los comerciantes, quedando el resto repartido entre los profesionales liberales, sanitarios, transportistas, maestros, etc. Una presencia habitual en Badajoz era la de los militares, tanto de alta como de baja graduaci\u00f3n, durante todo el periodo moderno.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\">Los marginados<\/span>. Una de las minor\u00edas \u00e9tnicas que sufri\u00f3 la marginaci\u00f3n del resto de la sociedad fue la etnia gitana. Hacia 1788 representaba el 1,5% de la poblaci\u00f3n de Badajoz. Cinco a\u00f1os antes, una Pragm\u00e1tica de Carlos III pretendi\u00f3 su integraci\u00f3n forzada, oblig\u00e1ndoles a renunciar a sus costumbres y cultura. Y junto a los gitanos, los esclavos (muy escasos ya), los pobres y vagabundos conformaron los marginados de una sociedad injusta y nada igualitaria.<\/p>\n<h5>Visitas Reales<\/h5>\n<p>El 19 de enero de 1729 tuvo lugar el doble enlace entre los hijos y herederos de la corona portuguesa con los de la corona espa\u00f1ola. El pr\u00edncipe del Brasil, Jos\u00e9 de Braganza, cas\u00f3 con la infanta espa\u00f1ola Mar\u00eda Ana Victoria, mientras que el Pr\u00edncipe de Asturias, futuro Fernando VI, cas\u00f3 con B\u00e1rbara de Braganza. La entrega de los respectivos c\u00f3nyuges tuvo lugar en un puente construido a tal efecto sobre el r\u00edo Caya. Dos d\u00edas despu\u00e9s se celebr\u00f3 la boda entre Fernando y B\u00e1rbara en la Catedral de Badajoz.<\/p>\n<p>50 a\u00f1os despu\u00e9s, en 1777, Ana Victoria, ahora Reina Madre de Portugal, lleg\u00f3 a Badajoz en su viaje hacia Madrid, para visitar a su hermano, Carlos III. Esta visita qued\u00f3 registrada en la cr\u00f3nica que Leonardo Hern\u00e1ndez Tolosa realiz\u00f3 durante aquellos a\u00f1os sobre Badajoz.<\/p>\n<h5>Servicios P\u00fablicos de la ciudad<\/h5>\n<p>Durante el siglo XVIII Badajoz cont\u00f3 con los hospitales de la Concepci\u00f3n, de la Cruz y de la Piedad, que a mediados de siglo se fundieron en la nueva Casa de los Ni\u00f1os Exp\u00f3sitos, Hu\u00e9rfanos y Desamparados, a los que se uni\u00f3 a finales del siglo el Hospital de San Sebasti\u00e1n. Tambi\u00e9n exist\u00edan hornos para la cocci\u00f3n de pan, molinos harineros, almacenes de trigo, carb\u00f3n, nieve (tra\u00edda de los neveros de Gredos hasta villar del Rey), hielo y sal. La venta de vino era gestionada por el propio Ayuntamiento, quien otorgaba las licencias a los vendedores autorizados para ejercer la venta.<\/p>\n<p>Pr\u00e1cticamente toda la actividad econ\u00f3mica estaba regulada mediante las ordenanzas municipales. En el caso de las de 1767, regulaban toda la actividad del concejo, qui\u00e9nes pod\u00edan ejercer las distintas actividades, qu\u00e9 autoridades exist\u00edan, qu\u00e9 multas ten\u00edan los infractores, etc.<\/p>\n<p>Como ejemplo, la actividad de la pesca en el r\u00edo Guadiana, que estaba fuertemente regulada, de tal forma que no se permit\u00eda la pesca en d\u00edas de diario, salvo a los eclesi\u00e1sticos y \u201cpersonas de distinci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<h5>Comienza el XIX<\/h5>\n<p>El siglo XIX fue un siglo de muchos contrastes, con guerras, alzamientos, reyes en Badajoz, pronunciamientos republicanos, un rey abandonando Espa\u00f1a por Badajoz harto de los espa\u00f1oles, un escritor abandona Espa\u00f1a por Badajoz harto de la vida\u2026 y termina con muchos pacenses en una guerra que ni les va ni les viene. Que empieza con una muralla que la defiende, y termina con el Ayuntamiento pidiendo que se tirara. La primera solicitud en tal sentido, realizada en 1881, fue elevada por el Ayuntamiento de la ciudad<\/p>\n<h5>Guerra de las Naranjas<\/h5>\n<p>Su origen hay que buscarlo en 1800, cuando mediante el Segundo Tratado de San Ildefonso se reafirm\u00f3 la alianza de Espa\u00f1a con la Francia napole\u00f3nica, que condujo a la guerra contra Portugal, aliada de Inglaterra. Habi\u00e9ndose negado Portugal a cerrar sus puertos a los barcos ingleses, Francia presion\u00f3 a Espa\u00f1a para que procediera a la invasi\u00f3n del pa\u00eds vecino. De esta manera, el 27 de febrero de 1801 se declar\u00f3 la guerra; en mayo, un ej\u00e9rcito de 25.000 hombres al mando de Manuel Godoy, invade Portugal.<\/p>\n<p>Badajoz jug\u00f3 en este conflicto el papel de base principal de operaciones del ej\u00e9rcito espa\u00f1ol, pero sin que su fortificaci\u00f3n interviniera ni sufriera ning\u00fan tipo de ataque. En Espa\u00f1a esta confrontaci\u00f3n fue llamada \u201cGuerra de las Naranjas\u201d por un ramo de naranjo que cort\u00f3 Godoy en el foso de Elvas y envi\u00f3 a la reina, quien junto al monarca se encontraba en Badajoz<br \/>\npasando revista a las tropas.<\/p>\n<p>Esta corta guerra hispano-lusa se sald\u00f3 con la cesi\u00f3n a Espa\u00f1a de Olivenza y T\u00e1liga, y con el cierre de los puertos lusos a los barcos de guerra brit\u00e1nicos. A cambio, Carlos IV garantiz\u00f3 la integridad territorial de Portugal. El armisticio se llam\u00f3 \u201cTratado de Badajoz\u201d por firmarse aqu\u00ed el seis de junio de 1801.<\/p>\n<h5>La Guerra de la Independencia.\u00a0Causas<\/h5>\n<p>Como consecuencia del \u201cTratado de Fontainebleau\u201d de 1807 en que se negoci\u00f3 el reparto de Portugal entre franceses y espa\u00f1oles, Napole\u00f3n encontr\u00f3 la oportunidad para colocar estrat\u00e9gicamente sus ej\u00e9rcitos en Espa\u00f1a ampar\u00e1ndose en el obligado paso a trav\u00e9s del pa\u00eds para ocupar Portugal. Tras la marcha de la Familia Real espa\u00f1ola a Francia, el 2 de mayo el pueblo madrile\u00f1o se levant\u00f3 contra la dominaci\u00f3n extranjera, incitando a toda la naci\u00f3n a un alzamiento contra los franceses. De esta manera se iniciaba la Guerra de la Independencia.<\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s, Badajoz jugar\u00eda su ya tradicional papel de plaza fuerte y paso obligado para cualquier movimiento de tropas entre ambos pa\u00edses. Pero debido al sistema defensivo que la ciudad hab\u00eda ido perfeccionando a lo largo del siglo anterior -baluartes, fosos, hornabeque, fuertes exteriores, as\u00ed como cuarteles y polvorines- Badajoz era una ciudad bien defendida. Sin embargo fue conquistada por dos veces durante esta guerra. Algo que no hab\u00eda sucedido ni volver\u00eda a suceder con sus murallas intactas.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\">Inicios<\/span>. Tambi\u00e9n en Badajoz se vivieron d\u00edas turbulentos al inicio de la guerra. El Gobernador Militar de la ciudad, el Conde de la Torre del Fresno fue acusado de afrancesado y muerto por una muchedumbre que hab\u00eda tomado las armas el 30 de mayo de 1808. Sin embargo, a comienzos de 1810 todas las condiciones parec\u00edan favorables al ej\u00e9rcito napole\u00f3nico, que se hab\u00eda apoderado de Andaluc\u00eda y de buena parte del sur de Extremadura; parec\u00eda que la conquista de Portugal ser\u00eda pronto una realidad.<\/p>\n<p>Un a\u00f1o despu\u00e9s, a principios de 1811 el general franc\u00e9s Jean de Dieu Soult parti\u00f3 desde Sevilla hacia Extremadura, con objeto de atacar y tomar las plazas fuertes de la frontera. Conquist\u00f3 Olivenza y a finales de enero siti\u00f3 Badajoz, cuya guarnici\u00f3n estaba al mando del general Rafael Menacho.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"menu_order":9,"template":"","meta":{"pb_show_title":"on","pb_short_title":"","pb_subtitle":"","pb_authors":[],"pb_section_license":""},"chapter-type":[],"contributor":[],"license":[],"part":3,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/publicaciones.4gatos.es\/historiabadajoz\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/46"}],"collection":[{"href":"https:\/\/publicaciones.4gatos.es\/historiabadajoz\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters"}],"about":[{"href":"https:\/\/publicaciones.4gatos.es\/historiabadajoz\/wp-json\/wp\/v2\/types\/chapter"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/publicaciones.4gatos.es\/historiabadajoz\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/publicaciones.4gatos.es\/historiabadajoz\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/46\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":47,"href":"https:\/\/publicaciones.4gatos.es\/historiabadajoz\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/46\/revisions\/47"}],"part":[{"href":"https:\/\/publicaciones.4gatos.es\/historiabadajoz\/wp-json\/pressbooks\/v2\/parts\/3"}],"metadata":[{"href":"https:\/\/publicaciones.4gatos.es\/historiabadajoz\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/46\/metadata\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/publicaciones.4gatos.es\/historiabadajoz\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=46"}],"wp:term":[{"taxonomy":"chapter-type","embeddable":true,"href":"https:\/\/publicaciones.4gatos.es\/historiabadajoz\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapter-type?post=46"},{"taxonomy":"contributor","embeddable":true,"href":"https:\/\/publicaciones.4gatos.es\/historiabadajoz\/wp-json\/wp\/v2\/contributor?post=46"},{"taxonomy":"license","embeddable":true,"href":"https:\/\/publicaciones.4gatos.es\/historiabadajoz\/wp-json\/wp\/v2\/license?post=46"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}