{"id":48,"date":"2025-02-12T17:04:13","date_gmt":"2025-02-12T17:04:13","guid":{"rendered":"https:\/\/publicaciones.4gatos.es\/historiabadajoz\/?post_type=chapter&#038;p=48"},"modified":"2025-02-12T17:06:38","modified_gmt":"2025-02-12T17:06:38","slug":"los-cuatro-asedios-de-badajoz-1811-1812","status":"publish","type":"chapter","link":"https:\/\/publicaciones.4gatos.es\/historiabadajoz\/chapter\/los-cuatro-asedios-de-badajoz-1811-1812\/","title":{"raw":"Los cuatro asedios de Badajoz (1811-1812)","rendered":"Los cuatro asedios de Badajoz (1811-1812)"},"content":{"raw":"<h4 style=\"text-align: justify;\">El asedio franc\u00e9s de 1811<\/h4>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El 26 de enero de 1811 el ej\u00e9rcito franc\u00e9s bajo el mando del Mariscal Soult lleg\u00f3 ante la vista de Badajoz por los caminos de La Albuera y Olivenza. Se hicieron tres ataques a partir del d\u00eda 28:<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">--&gt; Derecha.- desde San Miguel<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">--&gt; Centro.- A partir del Calam\u00f3n en el camino de Valverde<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">--&gt; Izquierda.- desde el Cerro del Viento<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">D\u00edas despu\u00e9s los ataques del centro y la izquierda se unir\u00edan en uno s\u00f3lo, que ser\u00eda tambi\u00e9n el definitivo, pues el de la derecha fue finalmente abandonado. Los defensores, mientras tanto, a la vista de los acontecimientos, reforzaron la comunicaci\u00f3n con el fort\u00edn de la Picuri\u00f1a y construyeron bater\u00edas de defensa adicionales tanto en el revell\u00edn de la Trinidad, como en la cortina entre los baluartes de San Juan y San Roque, para defender el fuerte de Pardaleras, donde adem\u00e1s se efectuaron otras obras de defensa.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Los defensores realizaron tambi\u00e9n las denominadas salidas, para sorprender y desbaratar las obras de asedio e intentar clavar las piezas de artiller\u00eda. La primera que tuvo alg\u00fan \u00e9xito fue la tercera, realizada el 31 de enero contra el Cerro del Viento.\u00a0Hay que tener en cuenta que estas salidas consegu\u00edan como mucho entorpecer y ralentizar el avance de las obras de asedio, pero en ning\u00fan caso lo deten\u00edan m\u00e1s que por unas pocas horas.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Dos de los elementos que s\u00ed obstaculizaron el progreso del asedio fueron, por un lado, las malas condiciones meteorol\u00f3gicas de aquellos d\u00edas, con abundantes y fuertes aguaceros \u2013hay que tener en cuenta que el asedio se comenz\u00f3 en mitad del invierno\u2013 que inundaban las trincheras y las convert\u00edan en puro barro, obligando a rehacerlas constantemente, con el consecuente sobreesfuerzo de los trabajadores. Por otra parte, la falta de recursos y aprovisionamiento de v\u00edveres a\u00f1ad\u00edan una nueva dificultad a los trabajo.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Poco a poco los sitiadores, durante la primera semana, consiguieron asegurar su posici\u00f3n a unos 1.000 metros de la muralla y comenzar a poner en servicio las primeras bater\u00edas artilleras, as\u00ed como las de morteros. Se fue descubriendo el objetivo de los imperiales, que no era otro que el Fuerte de Pardaleras.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras tanto, el d\u00eda 6 de febrero lleg\u00f3 a la ciudad el ej\u00e9rcito de socorro del general Mendiz\u00e1bal, de unos 12.000 hombres que, aunque entr\u00f3 en la ciudad, hubo de establecerse finalmente en las alturas de Santa Engracia, molestados por las bater\u00edas francesas. La noche del 11 de febrero, los franceses, tras bombardear Pardaleras, estaban en disposici\u00f3n de asaltarla.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">asi 500 hombres, entre granaderos, tiradores y zapadores se lanzaron a su conquista que consiguieron gracias a un golpe de suerte tras equivocar el camino. Tras su conquista, aquella misma noche se atrincher\u00f3 la gola del fuerte, para resistir cualquier posible contraataque, que no lleg\u00f3 a producirse. Pero el fuego defensor fue tan intenso, que tampoco los franceses pudieron utilizar c\u00f3modamente el fuerte, utiliz\u00e1ndolo como apoyo para continuar con el progreso de las trincheras. Efectivamente, los franceses, tras la toma de Pardaleras, disfrutaban de terreno \u201clibre\u201d para acercarse hacia la plaza con la segunda paralela, construyendo nuevas bater\u00edas para atacar Santiago y San Juan, el objetivo cada vez m\u00e1s claro de los atacantes.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La finalidad \u00faltima era poder llegar a la media luna situada entre ambos baluartes para establecer all\u00ed la verdadera bater\u00eda de brecha, encargada de abrir una brecha en la cortina entre ambos baluartes.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero antes de ello tuvo lugar la batalla de Santa Engracia o del G\u00e9vora, como aparece en el Arco del Triunfo de Par\u00eds junto a los nombres de Badajoz y Medell\u00edn; esta batalla tiene en los autores espa\u00f1oles los calificativos de \u201cdesgraciada acci\u00f3n\u201d, \u201cjornada funesta\u201d o incluso \u201catroz desastre\u201d. No vamos a entrar aqu\u00ed a explicar el desarrollo de la batalla. Muy esquem\u00e1ticamente, diremos que los franceses cruzan el Guadiana por la noche y en un movimiento envolvente, sorprenden a los espa\u00f1oles, que tan solo tienen tiempo de formar apresuradamente cuadros de defensa, muy \u00fatiles ante un ataque de caballer\u00eda, pero totalmente ineficaces ante la acci\u00f3n combinada de artiller\u00eda, infanter\u00eda y caballer\u00eda. Finalmente, las tropas espa\u00f1olas se desperdigan por las poblaciones portuguesas cercanas o huyen a Badajoz, con una p\u00e9rdida enorme de hombres, armas y pertrechos Poco a poco, siempre trabajando de noche para evitar los fuegos defensivos de la plaza, las trincheras y bater\u00edas francesas fueron tomando forma en las cercan\u00edas de los baluartes de Santiago y San Juan, estableci\u00e9ndose dos bater\u00edas a ambos lados del fuerte de Pardaleras.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La guarnici\u00f3n no ces\u00f3 de efectuar salidas, normalmente con escaso \u00e9xito, aunque en ocasiones pon\u00edan en verdaderos aprietos a los sitiadores. Y fue en una de estas salidas cuando un inesperado y casi definitivo rev\u00e9s golpe\u00f3 de nuevo a los defensores. La muerte de Menacho supuso un fuerte golpe principalmente a la moral de la guarnici\u00f3n defensora de Badajoz. En palabras de Lamare: \u201cMenacho, desde que empez\u00f3 el sitio se mostr\u00f3 digno, por una actividad y una obstinaci\u00f3n heroicas, de seguir las huellas de los m\u00e1s c\u00e9lebres gobernadores que recuerda la historia.\u201d<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras tanto, los franceses estaban ya tan cerca de los muros que pudieron establecer una primera bater\u00eda de brecha, denominada Napole\u00f3n, con seis piezas de 24 libras de calibre (lanzan bolas de unos 11 kilos de peso en cada disparo). A los espa\u00f1oles no les quedaba otra alternativa que seguir disparando todo tipo de proyectiles contra las bater\u00edas e intentar limpiar de escombros el pie de las murallas para impedir que la brecha fuera practicable. Como prueba de la intensidad de los combates, Lamare apunta el dato de que algunos d\u00edas, el total de disparos por ambos bandos, contando \u00fanicamente la artiller\u00eda, es decir, sin los fuegos de fusiler\u00eda, lleg\u00f3 a los 4.000 proyectiles de todos los tipos y calibres, lo que hace un disparo cada pocos segundos.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, el d\u00eda 10 de marzo, la cortina de la muralla entre los baluartes de Santiago y San Juan presentaba una brecha practicable de unos 25 a 30 metros de longitud, que fue adem\u00e1s agrandada a lo largo de ese d\u00eda. El asalto de las tropas de \u00e9lite era inminente. Incluso el mariscal Soult lo fij\u00f3 para las cuatro de la tarde de ese d\u00eda, y las tropas francesas comenzaron a prepararse y a disponerse en el orden de ataque, pero antes Soult hizo llegar al gobernador Imaz, que hab\u00eda sustituido a Menacho, una \u00faltima propuesta de rendici\u00f3n de la plaza. El gobernador Imaz convoc\u00f3 una reuni\u00f3n con los altos mandos de los diferentes regimientos y armas presentes en la plaza y les expuso los t\u00e9rminos de la propuesta. Hubo dos posturas radicalmente enfrentadas en aquella reuni\u00f3n. Por un lado se encontraban los que opinaban que la guarnici\u00f3n y la poblaci\u00f3n civil ya hab\u00edan realizado todo lo que estaba en su mano para defender la ciudad, y que la gran brecha abierta en la muralla hac\u00eda imposible una defensa adecuada.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En el otro bando se encontraban las posturas que opinaban que a\u00fan se pod\u00eda sostener la defensa de la plaza, confiando en la pronta llegada de auxilios, y que la guarnici\u00f3n no deb\u00eda rendirse sin probar, al menos, a defender un intento de asalto. Finalmente, y contra la opini\u00f3n del propio Imaz, el resultado de la votaci\u00f3n fue claro a favor de la postura de la rendici\u00f3n, y con tal finalidad se comision\u00f3 al brigadier Rafael Hor\u00e9 para negociar las cl\u00e1usulas de la entrega de la plaza. Definitivamente, a las 8 y media de la tarde se firm\u00f3 la capitulaci\u00f3n de Badajoz.<\/p>\r\n\r\n<h4 style=\"text-align: justify;\">II. Primer asedio aliado. Abril-mayo de 1811.<\/h4>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Toda la plaza se puso bajo el mando del general Armand Philippon. El coronel Lamare asumi\u00f3 la direcci\u00f3n de las fortificaciones. Las tropas imperiales encontraron un Badajoz bien surtido de municiones y armamento de diversos calibres, con hasta 170 piezas artilleras Desde el primer momento, se comenz\u00f3 a destruir los trabajos realizados durante las obras del sitio,\r\npor parte de los mismos trabajadores de ingenieros e infanter\u00eda que las hab\u00edan ejecutado. La brecha de la muralla se cerr\u00f3 y las trincheras, aproches y bater\u00edas fueron arruinadas, para impedir su hipot\u00e9tica reutilizaci\u00f3n por el ej\u00e9rcito combinado hispano-luso-brit\u00e1nico.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Afortunadamente para la guarnici\u00f3n francesa, el despliegue del ej\u00e9rcito aliado para efectuar un nuevo asedio a Badajoz, bajo el mando en esta ocasi\u00f3n del general Beresford, dist\u00f3 mucho de ser mod\u00e9lico. Hubo de construirse un puente de barcas en Juromenha (el de Badajoz y el de M\u00e9rida estaban en poder franc\u00e9s). El d\u00eda 30 de marzo se comenzaron las obras del puente y el 3 de abril estaba terminado, pero esa misma noche el r\u00edo Guadiana experiment\u00f3 una fuerte crecida que inutiliz\u00f3 el puente. Hasta el d\u00eda 5 no pudieron comenzar a pasar las tropas a la otra orilla del r\u00edo, operaci\u00f3n que concluy\u00f3 penosamente dos d\u00edas m\u00e1s tarde.\u00a0 Adem\u00e1s, para facilitar m\u00e1s las cosas a la guarnici\u00f3n francesa de Badajoz, las tropas brit\u00e1nicas se detuvieron a\u00fan ocho d\u00edas asediando la plaza de Olivenza.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En teor\u00eda, el sector suroeste de la fortificaci\u00f3n (los baluartes de San Vicente, San Jos\u00e9 y Santiago) deb\u00eda ser el m\u00e1s accesible para los aliados para realizar un asedio, por ser el m\u00e1s expuesto, como ya hab\u00edan demostrado los propios franceses. Adem\u00e1s, la falta de tiempo hab\u00eda impedido a la nueva guarnici\u00f3n de la ciudad reforzar convenientemente esta zona. Por tanto, y con el objetivo de paliar esas deficiencias, Lamare, como director de las fortificaciones de la ciudad, orden\u00f3 excavar tres galer\u00edas de minas a partir de la contraescarpa de la muralla en ese sector y en direcci\u00f3n al glacis, desde las que, a su vez, partir\u00edan ramales donde se colocaron potentes minas. Los anglo-portugueses no se atrevieron a atacar la plaza por este lado, pues la situaci\u00f3n exacta de las minas era desconocida para los sitiadores y, por tanto, se hubiera convertido en un motivo continuo de inquietud. Adem\u00e1s se construyeron pozos de minas en los tres baluartes se\u00f1alados, para volarlos si la guarnici\u00f3n se ve\u00eda obligada a abandonarlos precipitadamente.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed pues, Beresford, se encontr\u00f3 con una fortificaci\u00f3n m\u00e1s perfeccionada y reforzada de lo que esperaba y tuvo que optar por atacar la ciudad principalmente desde la orilla derecha del Guadiana, dirigiendo sus ataques contra el fuerte de San Crist\u00f3bal y la Alcazaba. Como Wellington era consciente de que Soult, en cuanto tuviera noticias del comienzo del asedio, se pondr\u00eda en marcha desde Sevilla para auxiliar a Phillipon, autoriz\u00f3 a Beresford salir a su encuentro, sugiriendo un lugar adecuado para el posible enfrentamiento: La Albuera.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque las operaciones del sitio comenzaron el d\u00eda 25 de abril, las fuertes lluvias y una nueva crecida del Guadiana impidieron que hasta la noche del 8 de mayo se comenzaran a excavar las trincheras, en tres sectores completamente diferentes de la fortaleza. El 11 de mayo las bater\u00edas aliadas abrieron fuego contra sus objetivos principales: San Crist\u00f3bal, la Alcazaba, la Picuri\u00f1a. Poco despu\u00e9s entro en servicio una nueva bater\u00eda dirigida hacia el sector oeste de la ciudad y el fort\u00edn de la Cabeza del Puente. Pero las piezas artilleras que ten\u00edan no les\r\ninspiraban confianza ni a ellos mismos: hab\u00eda ca\u00f1ones brit\u00e1nicos conformes a las ordenanzas \u2013y por tanto con la munici\u00f3n reglamentaria\u2013 junto con piezas de origen portugu\u00e9s, de calibres no reglamentarios, procedentes de diferentes fortalezas y castillos de la zona, algunas piezas incluso del siglo XVII.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00f3lo un par de d\u00edas despu\u00e9s, cuando 1.500 hombres hab\u00edan comenzado a excavar una paralela desde el camino de Talavera hasta el Guadiana, se recibieron las esperadas noticias de la llegada de Soult a Llerena. Beresford orden\u00f3 inmediatamente el levantamiento del sitio y dio instrucciones para transportar todo el tren de asedio, incluyendo los pertrechos y artiller\u00eda, hasta Elvas, destruyendo todo lo que no se pudiese llevar, antes de ponerse en camino hacia La Albuera para salir al encuentro de Soult, donde tuvo lugar la batalla del mismo nombre el 16 de mayo de 1811.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras a unos 20 km se desarrollaba una de las grandes batallas de toda la Guerra de la Independencia Espa\u00f1ola, los franceses de la guarnici\u00f3n de Badajoz se dedicaron a destruir todas las obras de los sitiadores, pues ya no quedaban tropas que opon\u00e9rseles. Pese a la cercan\u00eda a La Albuera, la guarnici\u00f3n no tuvo noticias ciertas sobre los movimientos de las tropas ni sobre la batalla en s\u00ed, pese al estruendo de los ca\u00f1ones, pues el viento del noroeste alej\u00f3 el ruido de las 80 piezas artilleras y 60.000 combatientes.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Termin\u00f3 de esta forma el segundo de los cuatro asedios a la ciudad de Badajoz, aunque en realidad \u00e9ste casi no alcanz\u00f3 dicha categor\u00eda. Si bien es verdad que la ciudad lleg\u00f3 a estar bloqueada y, por tanto, sitiada, no hubo un fuego intenso de artiller\u00eda, ni brechas abiertas en los muros de la fortificaci\u00f3n, ni un intento de asalto. Fue m\u00e1s bien una tentativa de asedio, un ensayo general de los dos posteriores asedios aliados.<\/p>\r\n\r\n<h4 style=\"text-align: justify;\">III. Segundo asedio aliado. Mayo-junio de 1811.<\/h4>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin duda se trata del m\u00e1s desconocido de los asedios de Badajoz. Sin embargo, el conocimiento de lo sucedido en \u00e9ste puede ayudar a explicar muchos de los comportamientos de los soldados brit\u00e1nicos tras el de 1812.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras La Albuera, a\u00fan habr\u00edan de pasar cuatro d\u00edas, hasta el 20 de mayo, para que las tropas brit\u00e1nicas aparecieran de nuevo ante las murallas de la ciudad. En este tiempo, las tropas de la guarnici\u00f3n no hab\u00edan cesado de trabajar para, por un lado, deshacer las obras del asedio precedente y, por otro, colocar a la plaza en el mejor estado de defensa posible. Todas las paralelas excavadas en el sitio anterior estaban rellenas y todas las obras de asedio hab\u00edan sido deshechas y destruidas completamente, por lo que los aliados tendr\u00edan que comenzar de nuevo todo el cerco.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta ocasi\u00f3n, lo dirigir\u00eda Wellington en persona, que contaba con un plazo incierto, pero escaso, para la toma de la ciudad. A las tropas de socorro de Soult se a\u00f1adir\u00edan adem\u00e1s las tropas de Drouet y de Marmont. Wellington adem\u00e1s ten\u00eda el problema de la deficiente dotaci\u00f3n de su ej\u00e9rcito en armas pesadas y de la inexperiencia de sus ingenieros militares, pues \u00e9sta era pr\u00e1cticamente la primera vez que emprend\u00edan un asedio m\u00e1s all\u00e1 de un simple bloqueo. Debido al poco tiempo disponible, hubo que adaptarse al \u00fanico plan que podr\u00eda garantizar tomar la plaza en poco tiempo: atacar el fuerte de San Crist\u00f3bal y la alcazaba musulmana. Si las tropas brit\u00e1nicas consegu\u00edan hacerse con \u00e9sta \u00faltima, la ciudad caer\u00eda en su poder. Para ello, los esfuerzos deb\u00edan centrarse en primer lugar en tomar el fuerte de San Crist\u00f3bal, desde donde se pod\u00eda batir con la artiller\u00eda directamente el interior de la alcazaba \u2013y, en realidad, toda la ciudad\u2013. Los c\u00e1lculos de Wellington indicaban que desde el fuerte de San Crist\u00f3bal no llevar\u00eda m\u00e1s de cuatro d\u00edas conseguir hacer una brecha practicable para la infanter\u00eda en los muros de la alcazaba, debido a que las murallas en ese sector no hab\u00edan sido modernizadas, ya que se asum\u00eda que un ataque desde esa zona, con el r\u00edo Guadiana por medio, era pr\u00e1cticamente imposible<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero el fuerte de San Crist\u00f3bal no iba a ser un objetivo f\u00e1cil para Wellington. En realidad, s\u00f3lo hab\u00eda un punto desde el que poder disparar contra \u00e9l con ciertas garant\u00edas, una colina inmediata al fuerte, en direcci\u00f3n norte. Y all\u00ed decidi\u00f3 emplazar Wellington sus bater\u00edas (al a\u00f1o siguiente habr\u00eda all\u00ed una luneta para impedirlo).<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">La noche del 31 de mayo, en el terreno entre el Guadiana y el camino de Talavera se comenz\u00f3 una paralela de 800 metros de longitud comunicada por detr\u00e1s hacia los campamentos con una trinchera en zigzag, que estaba pr\u00e1cticamente acabada la ma\u00f1ana siguiente. En cuanto al sector del fuerte de San Crist\u00f3bal, se construyeron hasta tres bater\u00edas. En este sector el trabajo de zapa fue a\u00fan m\u00e1s penoso, si cabe. La capa de tierra por encima de la roca se reduc\u00eda a unos pocos cent\u00edmetros. Desde que Beresford abandonara el asedio previo, Philippon hab\u00eda\r\nordenado a sus hombres retirar toda la capa de tierra posible de este sector, para dificultar las futuras excavaciones de los brit\u00e1nicos, labor que llevaron a cabo de una forma tan eficiente que, en alguno lugares, los ingenieros brit\u00e1nicos se vieron obligados a utilizar incluso barriles de p\u00f3lvora para excavar la roca en las bater\u00edas.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Los brit\u00e1nicos, para protegerse en estas condiciones, se vieron obligados a utilizar adem\u00e1s gaviones, fajinas y sacos rellenos de lana. Phillipon orden\u00f3 adem\u00e1s construir atrincheramientos por detr\u00e1s de los muros de la Alcazaba, para prevenir la posible escalada.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El d\u00eda 3 de junio, a las 10 de la ma\u00f1ana, todas las bater\u00edas comenzaron a disparar contra sus objetivos.\u00a0 Teniendo en cuenta que los artilleros de Wellington no eran de los m\u00e1s experimentados, es f\u00e1cil deducir que sus proyectiles llegaban a casi todo el interior de la ciudad, matando a numerosos civiles con sus disparos errados. Pronto se dieron cuenta los brit\u00e1nicos de que sus bater\u00edas situadas frente a la alcazaba estaban colocadas demasiado lejos de sus objetivos, por lo que los disparos de los ca\u00f1ones no ten\u00edan demasiada punter\u00eda ni, por tanto, efectividad. As\u00ed pues, mediante un ramal a la derecha de la paralela construyeron una nueva bater\u00eda de brecha, la m, m\u00e1s cercana la plaza que las dem\u00e1s de este sector, equip\u00e1ndose con siete grandes ca\u00f1ones de 24 libras.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">En San Crist\u00f3bal s\u00ed hab\u00eda resultados visibles del ca\u00f1oneo incesante: dos brechas. Phillipon orden\u00f3 preparar los fosos del fuerte ante el inminente ataque: se limpi\u00f3 de escombros, se llenaron los fosos de todos los estorbos imaginables: caballos de frisa, carros volcados unos sobre otros, empalizadas, ca\u00f1ones de metralla apuntando al foso, bombas en los muros del fuerte, tres fusiles cargados para cada defensor\u2026<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El primer intento de asalto tuvo lugar la noche del 6 al 7 de junio con luna llena (un gran error). El pelot\u00f3n de asalto (Forlorn Hope) lo compon\u00edan 25 hombres todos voluntarios. Al menos la mitad mor\u00eda en los primeros momentos del asalto, pero significaba la promoci\u00f3n autom\u00e1tica para cualquier oficial que regresara con vida de la brecha y los soldados tambi\u00e9n pod\u00edan esperar recompensas adecuadas.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Detr\u00e1s iba la partida de asalto, unos 180 hombres. Fue un aut\u00e9ntico fracaso, pues al final, despu\u00e9s de llegar a la brecha con todos los impedimentos\u2026 las escalas eran demasiado cortas. Retirada general. Resultado: un franc\u00e9s muerto por cerca de 40 aliados.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Wellington sab\u00eda que ten\u00eda pocos d\u00edas para intentar tomar la plaza. As\u00ed que lo volvi\u00f3 a intentar tres d\u00edas despu\u00e9s en el mismo lugar (no en la Alcazaba, donde le esperaban los franceses, que cre\u00edan que San Crist\u00f3bal era una mera distracci\u00f3n). A las 10 de la noche del domingo 9 de junio tuvo lugar el segundo intento, con el alf\u00e9rez Dyas encabezando por segunda vez el Forlorn Hope (algo inaudito hasta entonces). Ten\u00edas las escalas m\u00e1s largas\u2026 pero los franceses hab\u00edan limpiado mejor los fosos, as\u00ed que de nuevo eran las escalas demasiado cortas.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Ni un s\u00f3lo soldado aliado hab\u00eda logrado poner el pie en el interior del fuerte en ninguno de los dos intentos de asalto. Y el parte de bajas final tambi\u00e9n era muy desigual en ambos bandos. 2 heridos franceses por cerca de unos 40 muertos y casi 150 heridos aliados. Dyas sobrevivi\u00f3 de nuevo a este intento.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante su segundo rev\u00e9s en cuatro d\u00edas, as\u00ed como las pocas expectativas que ten\u00eda de tomar Badajoz \u2013o, al menos, el fuerte de San Crist\u00f3bal\u2013, y atisbando la inmediata llegada de los ej\u00e9rcitos de Marmont y Soult en socorro de la plaza, Wellington tuvo que admitir el fracaso de su plan. El 12 de junio se comenz\u00f3 a desmontar todas las bater\u00edas de asedio, procedi\u00e9ndose a su transporte hacia la vecina Elvas. Todo lo que no pudo ser trasladado fue destruido, para evitar que cayera en manos francesas. Las tropas, con sus pertrechos y provisiones, lentamente se retiraron por el camino de Olivenza y pasaron el Guadiana por el puente de barcas construido anteriormente en Juromenha, que tambi\u00e9n fue desmontado a continuaci\u00f3n. Por fin, el d\u00eda 20 hac\u00edan su entrada triunfal en Badajoz, al mando de sus respectivos ej\u00e9rcitos, los dos mariscales franceses: Marmont, duque de Ragusa, y Soult, duque de Dalmacia.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed termin\u00f3 este tercer asedio, que dej\u00f3 a los brit\u00e1nicos con muchas ganas de venganza, como se mostrar\u00eda al a\u00f1o siguiente.<\/p>\r\n\r\n<h4 style=\"text-align: justify;\">IV. Tercer asedio aliado. Marzo-abril de 1812.<\/h4>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Los franceses se ocuparon febrilmente por mejorar las fortificaciones de Badajoz, sabedores de que tarde o temprano, el ej\u00e9rcito brit\u00e1nico volver\u00eda. Para ello mejoraron las fortificaciones de pr\u00e1cticamente todo el recinto de la plaza, incluyendo un muro nuevo en la alcazaba y unas ca\u00f1oneras m\u00e1s elevadas. Pero Philippon no se ocup\u00f3 \u00fanicamente de los asuntos militares, sino que ejerci\u00f3 como un aut\u00e9ntico gobernador civil y militar en la ciudad.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">El a\u00f1o de 1812 comenz\u00f3 con el asedio y toma de Ciudad Rodrigo por parte de las tropas de Wellington, facilitada por la partida de numerosos efectivos franceses para integrarse en el gran ej\u00e9rcito que se dirig\u00eda hacia Rusia. Una circunstancia que se produjo por primera vez en esta acci\u00f3n de Ciudad Rodrigo por parte del ej\u00e9rcito aliado anglo-portugu\u00e9s fue el saqueo de la ciudad tras el asalto, que no tuvo, sin embargo, la magnitud ni la crueldad de lo sucedido posteriormente en Badajoz.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras tomar Ciudad Rodrigo, el ej\u00e9rcito brit\u00e1nico se movi\u00f3 al sur con el mayor de los sigilos y, tras pasar el Guadiana el 16 de marzo por un puente de pontones, tom\u00f3 posiciones en torno a la ciudad. Ahora, con m\u00e1s tiempo, el ataque se dirigi\u00f3 no hacia San Crist\u00f3bal, sino al sector suroeste, m\u00e1s desprotegido y sin minas. Los franceses hab\u00edan levantado adem\u00e1s la luneta o media luna de Werl\u00e9 que obligar\u00eda a situar las bater\u00edas de asedio en un emplazamiento a\u00fan m\u00e1s lejano, con la consiguiente p\u00e9rdida de efectividad en los ataques artilleros contra las posiciones francesas<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir del 17 de marzo se inici\u00f3 la excavaci\u00f3n de trincheras alrededor de La Picuri\u00f1a, el primer objetivo. Al d\u00eda siguiente ya hab\u00eda dos bater\u00edas dirigidas hacia el fuerte. Poco despu\u00e9s se realiz\u00f3 la mayor salida efectuada por los defensores, que consigui\u00f3 robar muchas herramientas de zapa, de las que no andaban sobrados los brit\u00e1nicos. Adem\u00e1s, colocaron nuevas piezas artilleras y derribaron casas en la l\u00ednea de defensa.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo en los d\u00edas siguientes los aliados consiguieron establecer cuatro nuevas bater\u00edas frente a los baluartes de la Trinidad, de San Pedro y frente a la Alcazaba. El 25 de marzo por la noche se produjo el asalto y toma de la Picuri\u00f1a, con los mismos errores de anteriores ocasiones, como la cortedad de las escalas.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">R\u00e1pidamente se abrieron trincheras y ramales para comunicar el fuerte y construir la aut\u00e9ntica bater\u00eda de brecha, armada con 15 ca\u00f1ones de 24, que comenz\u00f3 a disparar el d\u00eda 31 de marzo. Se cifra en 4.000 los ca\u00f1onazos que se dispararon por ambos bandos \u00a1s\u00f3lo en ese d\u00eda! Toda la potencia destructiva de la artiller\u00eda brit\u00e1nica se aplicaba al objetivo de abrir las brechas y hacerlas practicables, es decir, que los soldados pudieran subir con armas y pertrechos a trav\u00e9s de la rampa creada por los escombros que ca\u00edan del muro hacia el foso.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos de los artificios preparados por Lamare, como responsable franc\u00e9s de las fortificaciones, incluyeron atrincheramientos, cortaduras en las calles\u2026 incluso la inundaci\u00f3n del foso, que no lograron volar los brit\u00e1nicos. El 3 abril Phillipon con el consejo de defensa decidieron sostener el inminente asalto brit\u00e1nico, lo que puede compararse con la postura espa\u00f1ola del a\u00f1o anterior.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Pese a que el d\u00eda 5 hab\u00eda ya dos brechas practicables se decidi\u00f3 realizar otra m\u00e1s en la cortina, lo que dio a\u00fan m\u00e1s tiempo a los franceses para preparar el terreno. Incluso se dispuso, una barca en la inundaci\u00f3n para que desde all\u00ed un pelot\u00f3n pudiera disparar a los soldados que intentaran acceder a la brecha de ese baluarte. Es en este momento cuando se hacen los mayores reproches a Wellington. Se olvid\u00f3 de destruir la contraescarpa y no exigi\u00f3 la rendici\u00f3n de la plaza, como exig\u00edan las \u201creglas de la Guerra\u201d. Se evitaban in\u00fatiles derramamientos de sangre y se ofrec\u00eda una rendici\u00f3n en t\u00e9rminos honorables para los defensores. Si una guarnici\u00f3n se negaba a dicha rendici\u00f3n, renunciaba igualmente a cualquier posibilidad de clemencia en caso de ser derrotados. Se trataba de una forma de economizar recursos, principalmente humanos, por ambos bandos y de ofrecer una salida digna a los defensores, de acuerdo con la concepci\u00f3n del honor militar imperante en la \u00e9poca.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Los historiadores franceses atribuyen esta postura de Wellington al orgullo herido por los asedios fallidos del a\u00f1o anterior. As\u00ed pues, las tropas de Wellington se vieron forzadas a intentar tomar al asalto una fortificaci\u00f3n que, a pesar de las tres brechas practicables, se encontraba en un m\u00e1s que razonable estado de defensa. El plan es que hubiera varias tentativas de distracci\u00f3n. La 3\u00aa divisi\u00f3n atacar\u00eda la Alcazaba, mientras la 5\u00aa Divisi\u00f3n con los generales Leight y Walker har\u00eda lo mismo con Pardaleras y San Vicente. Las brechas ser\u00edan territorio de la 4\u00aa Divisi\u00f3n de Colville y de la Divisi\u00f3n Ligera de Barnard, que tras escalar las brechas intentar\u00edan abrir las puertas de la Trinidad y el Pilar, respectivamente.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Y as\u00ed comenz\u00f3 el asalto. Pese a lo que pudiera parecer hab\u00eda hasta p\u00fablico en las colinas de los alrededores, que contemplaron una aut\u00e9ntica carnicer\u00eda. Seg\u00fan algunas fuentes se produjeron hasta 40 intentos de acercarse a las brechas, y s\u00f3lo un soldado consigui\u00f3 entrar en las brechas, para quedar ensartado en un caballo de Frisa. Wellington incluso lleg\u00f3 a dar la orden de retirada ante la evidencia del desastre y la magnitud de las p\u00e9rdidas, cuando le llegaron noticias de los progresos de la 3\u00aa Divisi\u00f3n de Picton en la alcazaba y de Walker en el baluarte de San Vicente.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Phillipon se retir\u00f3 con su Estado Mayor al fuerte de San Crist\u00f3bal para rendirse finalmente durante la madrugada. Las bajas francesas fueron de 1.500 entre muertos y heridos, con casi 3.500 prisioneros. Los franceses fueron relativamente bien tratados, pero los espa\u00f1oles bonapartistas fueron fusilados poco despu\u00e9s. Las bajas brit\u00e1nicas y portuguesas fueron mayores. Unos 3.500 entre muertos y heridos aquella noche.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed acab\u00f3 el cuarto asedio a Badajoz, que tuvo su cruel ep\u00edlogo en el intenso y violento saqueo a que fue sometida la ciudad por parte de los soldados brit\u00e1nicos. Un solo testimonio nos sirve para hacernos una idea: \u201cLas tiendas eran saqueadas primero por un grupo, que las despojaban de sus art\u00edculos m\u00e1s valiosos, despu\u00e9s por otro grupo, que se ten\u00edan por ricos al poseer lo que hab\u00edan rechazado sus predecesores, despu\u00e9s por otro grupo y a\u00fan por otro, hasta que desaparec\u00eda cualquier vestigio. [\u2026] Cada insulto, cada infamia con que la invenci\u00f3n humana haya torturado fue puesta en pr\u00e1ctica. Ni la vejez ni la juventud fue respetada, y quiz\u00e1s ni una sola casa ni una sola mujer escap\u00f3 sin da\u00f1o alguno. Pero la guerra es una terrible maquinaria que, una vez puesta en marcha, es imposible calcular cu\u00e1ndo o d\u00f3nde parar\u00e1.\u201d Adem\u00e1s, pr\u00e1cticamente todos los testimonios apuntan a la presencia de civiles espa\u00f1oles y portugueses en el pillaje: \u201cAquellos rufianes, principalmente espa\u00f1oles o portugueses, de ninguna forma relacionados con nuestro ej\u00e9rcito, eran infinitamente m\u00e1s peligrosos que nuestros camaradas, siendo \u00e9stos malos\u201d<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">Poco a poco, y tras dos d\u00edas de saqueo sistem\u00e1tico a la ciudad, los soldados brit\u00e1nicos participantes en los hechos fueron retir\u00e1ndose hacia sus campamentos, no tanto por haberse restablecido el orden en la ciudad como por puro cansancio tras dos jornadas de borrachera continua. Con este cruel y devastador ep\u00edlogo concluy\u00f3 el cuarto y \u00faltimo asedio a la ciudad de Badajoz durante la Guerra de la Independencia de Espa\u00f1a, y tambi\u00e9n el m\u00e1s sangriento y da\u00f1ino de todos ellos.<\/p>","rendered":"<h4 style=\"text-align: justify;\">El asedio franc\u00e9s de 1811<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 26 de enero de 1811 el ej\u00e9rcito franc\u00e9s bajo el mando del Mariscal Soult lleg\u00f3 ante la vista de Badajoz por los caminos de La Albuera y Olivenza. Se hicieron tres ataques a partir del d\u00eda 28:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;&gt; Derecha.- desde San Miguel<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;&gt; Centro.- A partir del Calam\u00f3n en el camino de Valverde<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211;&gt; Izquierda.- desde el Cerro del Viento<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">D\u00edas despu\u00e9s los ataques del centro y la izquierda se unir\u00edan en uno s\u00f3lo, que ser\u00eda tambi\u00e9n el definitivo, pues el de la derecha fue finalmente abandonado. Los defensores, mientras tanto, a la vista de los acontecimientos, reforzaron la comunicaci\u00f3n con el fort\u00edn de la Picuri\u00f1a y construyeron bater\u00edas de defensa adicionales tanto en el revell\u00edn de la Trinidad, como en la cortina entre los baluartes de San Juan y San Roque, para defender el fuerte de Pardaleras, donde adem\u00e1s se efectuaron otras obras de defensa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los defensores realizaron tambi\u00e9n las denominadas salidas, para sorprender y desbaratar las obras de asedio e intentar clavar las piezas de artiller\u00eda. La primera que tuvo alg\u00fan \u00e9xito fue la tercera, realizada el 31 de enero contra el Cerro del Viento.\u00a0Hay que tener en cuenta que estas salidas consegu\u00edan como mucho entorpecer y ralentizar el avance de las obras de asedio, pero en ning\u00fan caso lo deten\u00edan m\u00e1s que por unas pocas horas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dos de los elementos que s\u00ed obstaculizaron el progreso del asedio fueron, por un lado, las malas condiciones meteorol\u00f3gicas de aquellos d\u00edas, con abundantes y fuertes aguaceros \u2013hay que tener en cuenta que el asedio se comenz\u00f3 en mitad del invierno\u2013 que inundaban las trincheras y las convert\u00edan en puro barro, obligando a rehacerlas constantemente, con el consecuente sobreesfuerzo de los trabajadores. Por otra parte, la falta de recursos y aprovisionamiento de v\u00edveres a\u00f1ad\u00edan una nueva dificultad a los trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Poco a poco los sitiadores, durante la primera semana, consiguieron asegurar su posici\u00f3n a unos 1.000 metros de la muralla y comenzar a poner en servicio las primeras bater\u00edas artilleras, as\u00ed como las de morteros. Se fue descubriendo el objetivo de los imperiales, que no era otro que el Fuerte de Pardaleras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras tanto, el d\u00eda 6 de febrero lleg\u00f3 a la ciudad el ej\u00e9rcito de socorro del general Mendiz\u00e1bal, de unos 12.000 hombres que, aunque entr\u00f3 en la ciudad, hubo de establecerse finalmente en las alturas de Santa Engracia, molestados por las bater\u00edas francesas. La noche del 11 de febrero, los franceses, tras bombardear Pardaleras, estaban en disposici\u00f3n de asaltarla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">asi 500 hombres, entre granaderos, tiradores y zapadores se lanzaron a su conquista que consiguieron gracias a un golpe de suerte tras equivocar el camino. Tras su conquista, aquella misma noche se atrincher\u00f3 la gola del fuerte, para resistir cualquier posible contraataque, que no lleg\u00f3 a producirse. Pero el fuego defensor fue tan intenso, que tampoco los franceses pudieron utilizar c\u00f3modamente el fuerte, utiliz\u00e1ndolo como apoyo para continuar con el progreso de las trincheras. Efectivamente, los franceses, tras la toma de Pardaleras, disfrutaban de terreno \u201clibre\u201d para acercarse hacia la plaza con la segunda paralela, construyendo nuevas bater\u00edas para atacar Santiago y San Juan, el objetivo cada vez m\u00e1s claro de los atacantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La finalidad \u00faltima era poder llegar a la media luna situada entre ambos baluartes para establecer all\u00ed la verdadera bater\u00eda de brecha, encargada de abrir una brecha en la cortina entre ambos baluartes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero antes de ello tuvo lugar la batalla de Santa Engracia o del G\u00e9vora, como aparece en el Arco del Triunfo de Par\u00eds junto a los nombres de Badajoz y Medell\u00edn; esta batalla tiene en los autores espa\u00f1oles los calificativos de \u201cdesgraciada acci\u00f3n\u201d, \u201cjornada funesta\u201d o incluso \u201catroz desastre\u201d. No vamos a entrar aqu\u00ed a explicar el desarrollo de la batalla. Muy esquem\u00e1ticamente, diremos que los franceses cruzan el Guadiana por la noche y en un movimiento envolvente, sorprenden a los espa\u00f1oles, que tan solo tienen tiempo de formar apresuradamente cuadros de defensa, muy \u00fatiles ante un ataque de caballer\u00eda, pero totalmente ineficaces ante la acci\u00f3n combinada de artiller\u00eda, infanter\u00eda y caballer\u00eda. Finalmente, las tropas espa\u00f1olas se desperdigan por las poblaciones portuguesas cercanas o huyen a Badajoz, con una p\u00e9rdida enorme de hombres, armas y pertrechos Poco a poco, siempre trabajando de noche para evitar los fuegos defensivos de la plaza, las trincheras y bater\u00edas francesas fueron tomando forma en las cercan\u00edas de los baluartes de Santiago y San Juan, estableci\u00e9ndose dos bater\u00edas a ambos lados del fuerte de Pardaleras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La guarnici\u00f3n no ces\u00f3 de efectuar salidas, normalmente con escaso \u00e9xito, aunque en ocasiones pon\u00edan en verdaderos aprietos a los sitiadores. Y fue en una de estas salidas cuando un inesperado y casi definitivo rev\u00e9s golpe\u00f3 de nuevo a los defensores. La muerte de Menacho supuso un fuerte golpe principalmente a la moral de la guarnici\u00f3n defensora de Badajoz. En palabras de Lamare: \u201cMenacho, desde que empez\u00f3 el sitio se mostr\u00f3 digno, por una actividad y una obstinaci\u00f3n heroicas, de seguir las huellas de los m\u00e1s c\u00e9lebres gobernadores que recuerda la historia.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras tanto, los franceses estaban ya tan cerca de los muros que pudieron establecer una primera bater\u00eda de brecha, denominada Napole\u00f3n, con seis piezas de 24 libras de calibre (lanzan bolas de unos 11 kilos de peso en cada disparo). A los espa\u00f1oles no les quedaba otra alternativa que seguir disparando todo tipo de proyectiles contra las bater\u00edas e intentar limpiar de escombros el pie de las murallas para impedir que la brecha fuera practicable. Como prueba de la intensidad de los combates, Lamare apunta el dato de que algunos d\u00edas, el total de disparos por ambos bandos, contando \u00fanicamente la artiller\u00eda, es decir, sin los fuegos de fusiler\u00eda, lleg\u00f3 a los 4.000 proyectiles de todos los tipos y calibres, lo que hace un disparo cada pocos segundos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, el d\u00eda 10 de marzo, la cortina de la muralla entre los baluartes de Santiago y San Juan presentaba una brecha practicable de unos 25 a 30 metros de longitud, que fue adem\u00e1s agrandada a lo largo de ese d\u00eda. El asalto de las tropas de \u00e9lite era inminente. Incluso el mariscal Soult lo fij\u00f3 para las cuatro de la tarde de ese d\u00eda, y las tropas francesas comenzaron a prepararse y a disponerse en el orden de ataque, pero antes Soult hizo llegar al gobernador Imaz, que hab\u00eda sustituido a Menacho, una \u00faltima propuesta de rendici\u00f3n de la plaza. El gobernador Imaz convoc\u00f3 una reuni\u00f3n con los altos mandos de los diferentes regimientos y armas presentes en la plaza y les expuso los t\u00e9rminos de la propuesta. Hubo dos posturas radicalmente enfrentadas en aquella reuni\u00f3n. Por un lado se encontraban los que opinaban que la guarnici\u00f3n y la poblaci\u00f3n civil ya hab\u00edan realizado todo lo que estaba en su mano para defender la ciudad, y que la gran brecha abierta en la muralla hac\u00eda imposible una defensa adecuada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el otro bando se encontraban las posturas que opinaban que a\u00fan se pod\u00eda sostener la defensa de la plaza, confiando en la pronta llegada de auxilios, y que la guarnici\u00f3n no deb\u00eda rendirse sin probar, al menos, a defender un intento de asalto. Finalmente, y contra la opini\u00f3n del propio Imaz, el resultado de la votaci\u00f3n fue claro a favor de la postura de la rendici\u00f3n, y con tal finalidad se comision\u00f3 al brigadier Rafael Hor\u00e9 para negociar las cl\u00e1usulas de la entrega de la plaza. Definitivamente, a las 8 y media de la tarde se firm\u00f3 la capitulaci\u00f3n de Badajoz.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">II. Primer asedio aliado. Abril-mayo de 1811.<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Toda la plaza se puso bajo el mando del general Armand Philippon. El coronel Lamare asumi\u00f3 la direcci\u00f3n de las fortificaciones. Las tropas imperiales encontraron un Badajoz bien surtido de municiones y armamento de diversos calibres, con hasta 170 piezas artilleras Desde el primer momento, se comenz\u00f3 a destruir los trabajos realizados durante las obras del sitio,<br \/>\npor parte de los mismos trabajadores de ingenieros e infanter\u00eda que las hab\u00edan ejecutado. La brecha de la muralla se cerr\u00f3 y las trincheras, aproches y bater\u00edas fueron arruinadas, para impedir su hipot\u00e9tica reutilizaci\u00f3n por el ej\u00e9rcito combinado hispano-luso-brit\u00e1nico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Afortunadamente para la guarnici\u00f3n francesa, el despliegue del ej\u00e9rcito aliado para efectuar un nuevo asedio a Badajoz, bajo el mando en esta ocasi\u00f3n del general Beresford, dist\u00f3 mucho de ser mod\u00e9lico. Hubo de construirse un puente de barcas en Juromenha (el de Badajoz y el de M\u00e9rida estaban en poder franc\u00e9s). El d\u00eda 30 de marzo se comenzaron las obras del puente y el 3 de abril estaba terminado, pero esa misma noche el r\u00edo Guadiana experiment\u00f3 una fuerte crecida que inutiliz\u00f3 el puente. Hasta el d\u00eda 5 no pudieron comenzar a pasar las tropas a la otra orilla del r\u00edo, operaci\u00f3n que concluy\u00f3 penosamente dos d\u00edas m\u00e1s tarde.\u00a0 Adem\u00e1s, para facilitar m\u00e1s las cosas a la guarnici\u00f3n francesa de Badajoz, las tropas brit\u00e1nicas se detuvieron a\u00fan ocho d\u00edas asediando la plaza de Olivenza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En teor\u00eda, el sector suroeste de la fortificaci\u00f3n (los baluartes de San Vicente, San Jos\u00e9 y Santiago) deb\u00eda ser el m\u00e1s accesible para los aliados para realizar un asedio, por ser el m\u00e1s expuesto, como ya hab\u00edan demostrado los propios franceses. Adem\u00e1s, la falta de tiempo hab\u00eda impedido a la nueva guarnici\u00f3n de la ciudad reforzar convenientemente esta zona. Por tanto, y con el objetivo de paliar esas deficiencias, Lamare, como director de las fortificaciones de la ciudad, orden\u00f3 excavar tres galer\u00edas de minas a partir de la contraescarpa de la muralla en ese sector y en direcci\u00f3n al glacis, desde las que, a su vez, partir\u00edan ramales donde se colocaron potentes minas. Los anglo-portugueses no se atrevieron a atacar la plaza por este lado, pues la situaci\u00f3n exacta de las minas era desconocida para los sitiadores y, por tanto, se hubiera convertido en un motivo continuo de inquietud. Adem\u00e1s se construyeron pozos de minas en los tres baluartes se\u00f1alados, para volarlos si la guarnici\u00f3n se ve\u00eda obligada a abandonarlos precipitadamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed pues, Beresford, se encontr\u00f3 con una fortificaci\u00f3n m\u00e1s perfeccionada y reforzada de lo que esperaba y tuvo que optar por atacar la ciudad principalmente desde la orilla derecha del Guadiana, dirigiendo sus ataques contra el fuerte de San Crist\u00f3bal y la Alcazaba. Como Wellington era consciente de que Soult, en cuanto tuviera noticias del comienzo del asedio, se pondr\u00eda en marcha desde Sevilla para auxiliar a Phillipon, autoriz\u00f3 a Beresford salir a su encuentro, sugiriendo un lugar adecuado para el posible enfrentamiento: La Albuera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque las operaciones del sitio comenzaron el d\u00eda 25 de abril, las fuertes lluvias y una nueva crecida del Guadiana impidieron que hasta la noche del 8 de mayo se comenzaran a excavar las trincheras, en tres sectores completamente diferentes de la fortaleza. El 11 de mayo las bater\u00edas aliadas abrieron fuego contra sus objetivos principales: San Crist\u00f3bal, la Alcazaba, la Picuri\u00f1a. Poco despu\u00e9s entro en servicio una nueva bater\u00eda dirigida hacia el sector oeste de la ciudad y el fort\u00edn de la Cabeza del Puente. Pero las piezas artilleras que ten\u00edan no les<br \/>\ninspiraban confianza ni a ellos mismos: hab\u00eda ca\u00f1ones brit\u00e1nicos conformes a las ordenanzas \u2013y por tanto con la munici\u00f3n reglamentaria\u2013 junto con piezas de origen portugu\u00e9s, de calibres no reglamentarios, procedentes de diferentes fortalezas y castillos de la zona, algunas piezas incluso del siglo XVII.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00f3lo un par de d\u00edas despu\u00e9s, cuando 1.500 hombres hab\u00edan comenzado a excavar una paralela desde el camino de Talavera hasta el Guadiana, se recibieron las esperadas noticias de la llegada de Soult a Llerena. Beresford orden\u00f3 inmediatamente el levantamiento del sitio y dio instrucciones para transportar todo el tren de asedio, incluyendo los pertrechos y artiller\u00eda, hasta Elvas, destruyendo todo lo que no se pudiese llevar, antes de ponerse en camino hacia La Albuera para salir al encuentro de Soult, donde tuvo lugar la batalla del mismo nombre el 16 de mayo de 1811.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras a unos 20 km se desarrollaba una de las grandes batallas de toda la Guerra de la Independencia Espa\u00f1ola, los franceses de la guarnici\u00f3n de Badajoz se dedicaron a destruir todas las obras de los sitiadores, pues ya no quedaban tropas que opon\u00e9rseles. Pese a la cercan\u00eda a La Albuera, la guarnici\u00f3n no tuvo noticias ciertas sobre los movimientos de las tropas ni sobre la batalla en s\u00ed, pese al estruendo de los ca\u00f1ones, pues el viento del noroeste alej\u00f3 el ruido de las 80 piezas artilleras y 60.000 combatientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Termin\u00f3 de esta forma el segundo de los cuatro asedios a la ciudad de Badajoz, aunque en realidad \u00e9ste casi no alcanz\u00f3 dicha categor\u00eda. Si bien es verdad que la ciudad lleg\u00f3 a estar bloqueada y, por tanto, sitiada, no hubo un fuego intenso de artiller\u00eda, ni brechas abiertas en los muros de la fortificaci\u00f3n, ni un intento de asalto. Fue m\u00e1s bien una tentativa de asedio, un ensayo general de los dos posteriores asedios aliados.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">III. Segundo asedio aliado. Mayo-junio de 1811.<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin duda se trata del m\u00e1s desconocido de los asedios de Badajoz. Sin embargo, el conocimiento de lo sucedido en \u00e9ste puede ayudar a explicar muchos de los comportamientos de los soldados brit\u00e1nicos tras el de 1812.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras La Albuera, a\u00fan habr\u00edan de pasar cuatro d\u00edas, hasta el 20 de mayo, para que las tropas brit\u00e1nicas aparecieran de nuevo ante las murallas de la ciudad. En este tiempo, las tropas de la guarnici\u00f3n no hab\u00edan cesado de trabajar para, por un lado, deshacer las obras del asedio precedente y, por otro, colocar a la plaza en el mejor estado de defensa posible. Todas las paralelas excavadas en el sitio anterior estaban rellenas y todas las obras de asedio hab\u00edan sido deshechas y destruidas completamente, por lo que los aliados tendr\u00edan que comenzar de nuevo todo el cerco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta ocasi\u00f3n, lo dirigir\u00eda Wellington en persona, que contaba con un plazo incierto, pero escaso, para la toma de la ciudad. A las tropas de socorro de Soult se a\u00f1adir\u00edan adem\u00e1s las tropas de Drouet y de Marmont. Wellington adem\u00e1s ten\u00eda el problema de la deficiente dotaci\u00f3n de su ej\u00e9rcito en armas pesadas y de la inexperiencia de sus ingenieros militares, pues \u00e9sta era pr\u00e1cticamente la primera vez que emprend\u00edan un asedio m\u00e1s all\u00e1 de un simple bloqueo. Debido al poco tiempo disponible, hubo que adaptarse al \u00fanico plan que podr\u00eda garantizar tomar la plaza en poco tiempo: atacar el fuerte de San Crist\u00f3bal y la alcazaba musulmana. Si las tropas brit\u00e1nicas consegu\u00edan hacerse con \u00e9sta \u00faltima, la ciudad caer\u00eda en su poder. Para ello, los esfuerzos deb\u00edan centrarse en primer lugar en tomar el fuerte de San Crist\u00f3bal, desde donde se pod\u00eda batir con la artiller\u00eda directamente el interior de la alcazaba \u2013y, en realidad, toda la ciudad\u2013. Los c\u00e1lculos de Wellington indicaban que desde el fuerte de San Crist\u00f3bal no llevar\u00eda m\u00e1s de cuatro d\u00edas conseguir hacer una brecha practicable para la infanter\u00eda en los muros de la alcazaba, debido a que las murallas en ese sector no hab\u00edan sido modernizadas, ya que se asum\u00eda que un ataque desde esa zona, con el r\u00edo Guadiana por medio, era pr\u00e1cticamente imposible<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero el fuerte de San Crist\u00f3bal no iba a ser un objetivo f\u00e1cil para Wellington. En realidad, s\u00f3lo hab\u00eda un punto desde el que poder disparar contra \u00e9l con ciertas garant\u00edas, una colina inmediata al fuerte, en direcci\u00f3n norte. Y all\u00ed decidi\u00f3 emplazar Wellington sus bater\u00edas (al a\u00f1o siguiente habr\u00eda all\u00ed una luneta para impedirlo).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La noche del 31 de mayo, en el terreno entre el Guadiana y el camino de Talavera se comenz\u00f3 una paralela de 800 metros de longitud comunicada por detr\u00e1s hacia los campamentos con una trinchera en zigzag, que estaba pr\u00e1cticamente acabada la ma\u00f1ana siguiente. En cuanto al sector del fuerte de San Crist\u00f3bal, se construyeron hasta tres bater\u00edas. En este sector el trabajo de zapa fue a\u00fan m\u00e1s penoso, si cabe. La capa de tierra por encima de la roca se reduc\u00eda a unos pocos cent\u00edmetros. Desde que Beresford abandonara el asedio previo, Philippon hab\u00eda<br \/>\nordenado a sus hombres retirar toda la capa de tierra posible de este sector, para dificultar las futuras excavaciones de los brit\u00e1nicos, labor que llevaron a cabo de una forma tan eficiente que, en alguno lugares, los ingenieros brit\u00e1nicos se vieron obligados a utilizar incluso barriles de p\u00f3lvora para excavar la roca en las bater\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los brit\u00e1nicos, para protegerse en estas condiciones, se vieron obligados a utilizar adem\u00e1s gaviones, fajinas y sacos rellenos de lana. Phillipon orden\u00f3 adem\u00e1s construir atrincheramientos por detr\u00e1s de los muros de la Alcazaba, para prevenir la posible escalada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El d\u00eda 3 de junio, a las 10 de la ma\u00f1ana, todas las bater\u00edas comenzaron a disparar contra sus objetivos.\u00a0 Teniendo en cuenta que los artilleros de Wellington no eran de los m\u00e1s experimentados, es f\u00e1cil deducir que sus proyectiles llegaban a casi todo el interior de la ciudad, matando a numerosos civiles con sus disparos errados. Pronto se dieron cuenta los brit\u00e1nicos de que sus bater\u00edas situadas frente a la alcazaba estaban colocadas demasiado lejos de sus objetivos, por lo que los disparos de los ca\u00f1ones no ten\u00edan demasiada punter\u00eda ni, por tanto, efectividad. As\u00ed pues, mediante un ramal a la derecha de la paralela construyeron una nueva bater\u00eda de brecha, la m, m\u00e1s cercana la plaza que las dem\u00e1s de este sector, equip\u00e1ndose con siete grandes ca\u00f1ones de 24 libras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En San Crist\u00f3bal s\u00ed hab\u00eda resultados visibles del ca\u00f1oneo incesante: dos brechas. Phillipon orden\u00f3 preparar los fosos del fuerte ante el inminente ataque: se limpi\u00f3 de escombros, se llenaron los fosos de todos los estorbos imaginables: caballos de frisa, carros volcados unos sobre otros, empalizadas, ca\u00f1ones de metralla apuntando al foso, bombas en los muros del fuerte, tres fusiles cargados para cada defensor\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primer intento de asalto tuvo lugar la noche del 6 al 7 de junio con luna llena (un gran error). El pelot\u00f3n de asalto (Forlorn Hope) lo compon\u00edan 25 hombres todos voluntarios. Al menos la mitad mor\u00eda en los primeros momentos del asalto, pero significaba la promoci\u00f3n autom\u00e1tica para cualquier oficial que regresara con vida de la brecha y los soldados tambi\u00e9n pod\u00edan esperar recompensas adecuadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Detr\u00e1s iba la partida de asalto, unos 180 hombres. Fue un aut\u00e9ntico fracaso, pues al final, despu\u00e9s de llegar a la brecha con todos los impedimentos\u2026 las escalas eran demasiado cortas. Retirada general. Resultado: un franc\u00e9s muerto por cerca de 40 aliados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Wellington sab\u00eda que ten\u00eda pocos d\u00edas para intentar tomar la plaza. As\u00ed que lo volvi\u00f3 a intentar tres d\u00edas despu\u00e9s en el mismo lugar (no en la Alcazaba, donde le esperaban los franceses, que cre\u00edan que San Crist\u00f3bal era una mera distracci\u00f3n). A las 10 de la noche del domingo 9 de junio tuvo lugar el segundo intento, con el alf\u00e9rez Dyas encabezando por segunda vez el Forlorn Hope (algo inaudito hasta entonces). Ten\u00edas las escalas m\u00e1s largas\u2026 pero los franceses hab\u00edan limpiado mejor los fosos, as\u00ed que de nuevo eran las escalas demasiado cortas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ni un s\u00f3lo soldado aliado hab\u00eda logrado poner el pie en el interior del fuerte en ninguno de los dos intentos de asalto. Y el parte de bajas final tambi\u00e9n era muy desigual en ambos bandos. 2 heridos franceses por cerca de unos 40 muertos y casi 150 heridos aliados. Dyas sobrevivi\u00f3 de nuevo a este intento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante su segundo rev\u00e9s en cuatro d\u00edas, as\u00ed como las pocas expectativas que ten\u00eda de tomar Badajoz \u2013o, al menos, el fuerte de San Crist\u00f3bal\u2013, y atisbando la inmediata llegada de los ej\u00e9rcitos de Marmont y Soult en socorro de la plaza, Wellington tuvo que admitir el fracaso de su plan. El 12 de junio se comenz\u00f3 a desmontar todas las bater\u00edas de asedio, procedi\u00e9ndose a su transporte hacia la vecina Elvas. Todo lo que no pudo ser trasladado fue destruido, para evitar que cayera en manos francesas. Las tropas, con sus pertrechos y provisiones, lentamente se retiraron por el camino de Olivenza y pasaron el Guadiana por el puente de barcas construido anteriormente en Juromenha, que tambi\u00e9n fue desmontado a continuaci\u00f3n. Por fin, el d\u00eda 20 hac\u00edan su entrada triunfal en Badajoz, al mando de sus respectivos ej\u00e9rcitos, los dos mariscales franceses: Marmont, duque de Ragusa, y Soult, duque de Dalmacia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed termin\u00f3 este tercer asedio, que dej\u00f3 a los brit\u00e1nicos con muchas ganas de venganza, como se mostrar\u00eda al a\u00f1o siguiente.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">IV. Tercer asedio aliado. Marzo-abril de 1812.<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los franceses se ocuparon febrilmente por mejorar las fortificaciones de Badajoz, sabedores de que tarde o temprano, el ej\u00e9rcito brit\u00e1nico volver\u00eda. Para ello mejoraron las fortificaciones de pr\u00e1cticamente todo el recinto de la plaza, incluyendo un muro nuevo en la alcazaba y unas ca\u00f1oneras m\u00e1s elevadas. Pero Philippon no se ocup\u00f3 \u00fanicamente de los asuntos militares, sino que ejerci\u00f3 como un aut\u00e9ntico gobernador civil y militar en la ciudad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El a\u00f1o de 1812 comenz\u00f3 con el asedio y toma de Ciudad Rodrigo por parte de las tropas de Wellington, facilitada por la partida de numerosos efectivos franceses para integrarse en el gran ej\u00e9rcito que se dirig\u00eda hacia Rusia. Una circunstancia que se produjo por primera vez en esta acci\u00f3n de Ciudad Rodrigo por parte del ej\u00e9rcito aliado anglo-portugu\u00e9s fue el saqueo de la ciudad tras el asalto, que no tuvo, sin embargo, la magnitud ni la crueldad de lo sucedido posteriormente en Badajoz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras tomar Ciudad Rodrigo, el ej\u00e9rcito brit\u00e1nico se movi\u00f3 al sur con el mayor de los sigilos y, tras pasar el Guadiana el 16 de marzo por un puente de pontones, tom\u00f3 posiciones en torno a la ciudad. Ahora, con m\u00e1s tiempo, el ataque se dirigi\u00f3 no hacia San Crist\u00f3bal, sino al sector suroeste, m\u00e1s desprotegido y sin minas. Los franceses hab\u00edan levantado adem\u00e1s la luneta o media luna de Werl\u00e9 que obligar\u00eda a situar las bater\u00edas de asedio en un emplazamiento a\u00fan m\u00e1s lejano, con la consiguiente p\u00e9rdida de efectividad en los ataques artilleros contra las posiciones francesas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir del 17 de marzo se inici\u00f3 la excavaci\u00f3n de trincheras alrededor de La Picuri\u00f1a, el primer objetivo. Al d\u00eda siguiente ya hab\u00eda dos bater\u00edas dirigidas hacia el fuerte. Poco despu\u00e9s se realiz\u00f3 la mayor salida efectuada por los defensores, que consigui\u00f3 robar muchas herramientas de zapa, de las que no andaban sobrados los brit\u00e1nicos. Adem\u00e1s, colocaron nuevas piezas artilleras y derribaron casas en la l\u00ednea de defensa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo en los d\u00edas siguientes los aliados consiguieron establecer cuatro nuevas bater\u00edas frente a los baluartes de la Trinidad, de San Pedro y frente a la Alcazaba. El 25 de marzo por la noche se produjo el asalto y toma de la Picuri\u00f1a, con los mismos errores de anteriores ocasiones, como la cortedad de las escalas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">R\u00e1pidamente se abrieron trincheras y ramales para comunicar el fuerte y construir la aut\u00e9ntica bater\u00eda de brecha, armada con 15 ca\u00f1ones de 24, que comenz\u00f3 a disparar el d\u00eda 31 de marzo. Se cifra en 4.000 los ca\u00f1onazos que se dispararon por ambos bandos \u00a1s\u00f3lo en ese d\u00eda! Toda la potencia destructiva de la artiller\u00eda brit\u00e1nica se aplicaba al objetivo de abrir las brechas y hacerlas practicables, es decir, que los soldados pudieran subir con armas y pertrechos a trav\u00e9s de la rampa creada por los escombros que ca\u00edan del muro hacia el foso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos de los artificios preparados por Lamare, como responsable franc\u00e9s de las fortificaciones, incluyeron atrincheramientos, cortaduras en las calles\u2026 incluso la inundaci\u00f3n del foso, que no lograron volar los brit\u00e1nicos. El 3 abril Phillipon con el consejo de defensa decidieron sostener el inminente asalto brit\u00e1nico, lo que puede compararse con la postura espa\u00f1ola del a\u00f1o anterior.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pese a que el d\u00eda 5 hab\u00eda ya dos brechas practicables se decidi\u00f3 realizar otra m\u00e1s en la cortina, lo que dio a\u00fan m\u00e1s tiempo a los franceses para preparar el terreno. Incluso se dispuso, una barca en la inundaci\u00f3n para que desde all\u00ed un pelot\u00f3n pudiera disparar a los soldados que intentaran acceder a la brecha de ese baluarte. Es en este momento cuando se hacen los mayores reproches a Wellington. Se olvid\u00f3 de destruir la contraescarpa y no exigi\u00f3 la rendici\u00f3n de la plaza, como exig\u00edan las \u201creglas de la Guerra\u201d. Se evitaban in\u00fatiles derramamientos de sangre y se ofrec\u00eda una rendici\u00f3n en t\u00e9rminos honorables para los defensores. Si una guarnici\u00f3n se negaba a dicha rendici\u00f3n, renunciaba igualmente a cualquier posibilidad de clemencia en caso de ser derrotados. Se trataba de una forma de economizar recursos, principalmente humanos, por ambos bandos y de ofrecer una salida digna a los defensores, de acuerdo con la concepci\u00f3n del honor militar imperante en la \u00e9poca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los historiadores franceses atribuyen esta postura de Wellington al orgullo herido por los asedios fallidos del a\u00f1o anterior. As\u00ed pues, las tropas de Wellington se vieron forzadas a intentar tomar al asalto una fortificaci\u00f3n que, a pesar de las tres brechas practicables, se encontraba en un m\u00e1s que razonable estado de defensa. El plan es que hubiera varias tentativas de distracci\u00f3n. La 3\u00aa divisi\u00f3n atacar\u00eda la Alcazaba, mientras la 5\u00aa Divisi\u00f3n con los generales Leight y Walker har\u00eda lo mismo con Pardaleras y San Vicente. Las brechas ser\u00edan territorio de la 4\u00aa Divisi\u00f3n de Colville y de la Divisi\u00f3n Ligera de Barnard, que tras escalar las brechas intentar\u00edan abrir las puertas de la Trinidad y el Pilar, respectivamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y as\u00ed comenz\u00f3 el asalto. Pese a lo que pudiera parecer hab\u00eda hasta p\u00fablico en las colinas de los alrededores, que contemplaron una aut\u00e9ntica carnicer\u00eda. Seg\u00fan algunas fuentes se produjeron hasta 40 intentos de acercarse a las brechas, y s\u00f3lo un soldado consigui\u00f3 entrar en las brechas, para quedar ensartado en un caballo de Frisa. Wellington incluso lleg\u00f3 a dar la orden de retirada ante la evidencia del desastre y la magnitud de las p\u00e9rdidas, cuando le llegaron noticias de los progresos de la 3\u00aa Divisi\u00f3n de Picton en la alcazaba y de Walker en el baluarte de San Vicente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Phillipon se retir\u00f3 con su Estado Mayor al fuerte de San Crist\u00f3bal para rendirse finalmente durante la madrugada. Las bajas francesas fueron de 1.500 entre muertos y heridos, con casi 3.500 prisioneros. Los franceses fueron relativamente bien tratados, pero los espa\u00f1oles bonapartistas fueron fusilados poco despu\u00e9s. Las bajas brit\u00e1nicas y portuguesas fueron mayores. Unos 3.500 entre muertos y heridos aquella noche.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed acab\u00f3 el cuarto asedio a Badajoz, que tuvo su cruel ep\u00edlogo en el intenso y violento saqueo a que fue sometida la ciudad por parte de los soldados brit\u00e1nicos. Un solo testimonio nos sirve para hacernos una idea: \u201cLas tiendas eran saqueadas primero por un grupo, que las despojaban de sus art\u00edculos m\u00e1s valiosos, despu\u00e9s por otro grupo, que se ten\u00edan por ricos al poseer lo que hab\u00edan rechazado sus predecesores, despu\u00e9s por otro grupo y a\u00fan por otro, hasta que desaparec\u00eda cualquier vestigio. [\u2026] Cada insulto, cada infamia con que la invenci\u00f3n humana haya torturado fue puesta en pr\u00e1ctica. Ni la vejez ni la juventud fue respetada, y quiz\u00e1s ni una sola casa ni una sola mujer escap\u00f3 sin da\u00f1o alguno. Pero la guerra es una terrible maquinaria que, una vez puesta en marcha, es imposible calcular cu\u00e1ndo o d\u00f3nde parar\u00e1.\u201d Adem\u00e1s, pr\u00e1cticamente todos los testimonios apuntan a la presencia de civiles espa\u00f1oles y portugueses en el pillaje: \u201cAquellos rufianes, principalmente espa\u00f1oles o portugueses, de ninguna forma relacionados con nuestro ej\u00e9rcito, eran infinitamente m\u00e1s peligrosos que nuestros camaradas, siendo \u00e9stos malos\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Poco a poco, y tras dos d\u00edas de saqueo sistem\u00e1tico a la ciudad, los soldados brit\u00e1nicos participantes en los hechos fueron retir\u00e1ndose hacia sus campamentos, no tanto por haberse restablecido el orden en la ciudad como por puro cansancio tras dos jornadas de borrachera continua. Con este cruel y devastador ep\u00edlogo concluy\u00f3 el cuarto y \u00faltimo asedio a la ciudad de Badajoz durante la Guerra de la Independencia de Espa\u00f1a, y tambi\u00e9n el m\u00e1s sangriento y da\u00f1ino de todos ellos.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"menu_order":10,"template":"","meta":{"pb_show_title":"on","pb_short_title":"","pb_subtitle":"","pb_authors":[],"pb_section_license":""},"chapter-type":[],"contributor":[],"license":[],"part":3,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/publicaciones.4gatos.es\/historiabadajoz\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/48"}],"collection":[{"href":"https:\/\/publicaciones.4gatos.es\/historiabadajoz\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters"}],"about":[{"href":"https:\/\/publicaciones.4gatos.es\/historiabadajoz\/wp-json\/wp\/v2\/types\/chapter"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/publicaciones.4gatos.es\/historiabadajoz\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/publicaciones.4gatos.es\/historiabadajoz\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/48\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":52,"href":"https:\/\/publicaciones.4gatos.es\/historiabadajoz\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/48\/revisions\/52"}],"part":[{"href":"https:\/\/publicaciones.4gatos.es\/historiabadajoz\/wp-json\/pressbooks\/v2\/parts\/3"}],"metadata":[{"href":"https:\/\/publicaciones.4gatos.es\/historiabadajoz\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/48\/metadata\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/publicaciones.4gatos.es\/historiabadajoz\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=48"}],"wp:term":[{"taxonomy":"chapter-type","embeddable":true,"href":"https:\/\/publicaciones.4gatos.es\/historiabadajoz\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapter-type?post=48"},{"taxonomy":"contributor","embeddable":true,"href":"https:\/\/publicaciones.4gatos.es\/historiabadajoz\/wp-json\/wp\/v2\/contributor?post=48"},{"taxonomy":"license","embeddable":true,"href":"https:\/\/publicaciones.4gatos.es\/historiabadajoz\/wp-json\/wp\/v2\/license?post=48"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}